Desaceleración ‘importante’ y riesgos para la economía: Banxico

CIUDAD DE MÉXICO.- El pasado 7 de junio el Banco de México anunció que mantendría su tasa de interés referencial en 4 por ciento. En las minutas de dicha reunión, dadas a conocer hoy, podemos observar los factores que llevaron a la Junta de Gobierno a esta decisión.

Condiciones externas

La mayoría de los miembros de la Junta coincidieron en que aún existe debilidad en la recuperación de la economía mundial, aunque los avances muestran diferencias regionales.

En Estados Unidos, aunque hay signos de recuperación, hay también indicadores que han arrojado resultados mixtos. Se ha presentado una mejora en los mercados de vivienda y laboral, así como en el consumo; sin embargo, la actividad industrial ha mostrado una desaceleración. Esto ha sido resultado de una baja en el gasto público y la demanda de productos desde el exterior.

Además, la recuperación todavía da señales de su dependencia en la política monetaria ultraflexible de la Reserva Federal, por lo que continúa siendo frágil. En este sentido, se perciben factores de riesgo para un menor dinamismo en la recuperación de Estados Unidos.

En Europa la recesión continuará durante el segundo trimestre del año, con una posible recuperación hacia finales del 2013. Además, los sistemas bancarios continúan con problemas y el costo del crédito es alto.

Señalaron que varios países emergentes, incluido México, muestran signos de desaceleración, pese a que su ritmo de crecimiento continúa siendo mayor al de los países industrializados.

Asimismo, coincidieron en que la reacción de los mercados internacionales a la posibilidad de que el programa de estímulos en Estados Unidos se reduzca, ha sido exagerada.

La situación de la economía mexicana

La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico coincidieron en que la economía de México ha mostrado signos de una desaceleración que consideraron como “importante”. Puntualmente mencionaron el siguiente comportamiento:

  • Debilidad de las exportaciones no petroleras, en especial de las manufactureras dirigidas a países diferentes a Estados Unidos.
  • El consumo se ha debilitado al interior del país, aunque las importaciones de bienes de consumo aún muestran dinamismo.
  • El crédito privado se ha robustecido, aunque a un ritmo moderado.
  • La inversión ha crecido, aunque se ha debilitado en la construcción y muestra un incremento en la de compra de maquinaria.
  • El sector industrial se ha desacelerado, especialmente el del transporte, relacionado con las exportaciones.
  • El sector agropecuario también se desaceleró, afectado principalmente por las heladas de marzo.
  • Los servicios contrastan con el resto de las actividades, ya que han mostrado vigor en su crecimiento.
  • La tasa de desempleo y ocupación en el sector informal se mantienen en niveles superiores a los vistos antes de la crisis. 
  • Los salarios muestran incrementos, aunque moderados.
  • Pese al incremento en la inflación vista en las últimas quincenas, no se identifican presiones inflacionarias sobre los precios. Además, consideran que el Banco Central tienen pocos mecanismos para incidir sobre las causas de la reciente alza.

Tomando en cuenta esto, Banxico espera que la economía mexicana muestre un fortalecimiento hacia la segunda mitad del año pese a la presencia de riesgos a la baja para la economía nacional. En este sentido un miembro de la Junta señaló la posibilidad de que la desaceleración se profundice durante el segundo trimestre.