Devasta clima de inseguridad e inestabilidad social la economía de pequeños comerciantes

Pequeños comerciantes de Chilpancingo padecen de manera directa el declive de la economía a causa de la inestabilidad social.

 

México, DF. 22 de marzo de 2015.- La ingobernabilidad de los últimos meses en Guerrero ha provocado, no sólo el aumento a niveles máximos delitos de fuero común, sino también ha devastado la economía de pequeños comerciantes, debido a la presencia de grupos delincuenciales en los poblados, fraccionamientos y colonias de todo el estado.

 

Todos los guerrerenses están pagando la factura de la incapacidad de un gobierno por mantener el clima de paz necesario para el desarrollo de las comunidades. Al interior de municipios y colonias  los comerciantes perciben la baja en ventas, el desabasto de mercaderías y como consecuencia el encarecimiento de productos de consumo.

Todo esto ha orillado a muchos pequeños comerciantes a “bajar” la cortina por no tener condiciones mínimas de trabajo, desencadenando factores como desempleo, depresión, inestabilidad social y falta de oportunidades para la población.

 

Los pequeños comerciantes de Chilpancingo padecen de manera directa el declive de la economía a causa de la inestabilidad social. Por lo que demandan al gobierno en turno las garantías necesarias para poder trabajar y ofrecer a sus clientes el abasto que requieren día a día para la manutención de los suyos.

 

A nivel nacional, más de 10 estados de la República presentan la problemática de inseguridad de Guerrero complicando la ya frágil economía de las familias mexicanas  induciendo a un escenario incierto a miles de “tenderos”.

 

Ante esta situación de incertidumbre gubernamental e intolerancia, los pequeños comerciantes e integrantes de la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) hacen un enérgico llamado a las autoridades, municipales, estatales y federales para presentar soluciones a los conflictos sociales por la vía política y democráticas ya que es la base de la protesta social y un reclamo justo.

 

Los trabajadores del comercio en pequeño son perjudicados, así como la cadena productiva pasando por productores, consumidores y, al final del día, toda la población guerrerense.

 

Con referencia a los actos delincuenciales y grupos de la delincuencia organizada, la ANPEC exige aplicar la ley de manera implacable y hacer valer el Estado de Derecho para devolver al pueblo de Guerrero la paz social a la que tienen derecho todas las familias de México.

La inestabilidad social, violencia y crimen organizado no son los únicos temas que mantienen a los comerciantes intranquilos, el impacto negativo de la reforma fiscal que implica cambios en el régimen tributario, además del importante  incremento en los impuestos,  han afectado severamente a los comerciantes.

 

A causa de la inseguridad y por toda la problemática que gira alrededor de los pequeños comerciantes,  al cierre de 2014 se habían perdido más de 60 mil fuentes de trabajo, cifra que continua en ascenso.

 

Actualmente los tenderos,  símbolo del emprendedurismo nacional, sufren de amenazas o presiones para el pago de “derecho de piso”,  secuestros,  desabasto;  y como todos los mexicanos,  además enfrentan el fuerte impacto de la crisis económica  resultado de las malas condiciones que alimentan la ansiedad social en nuestro país.

 

No obstante, Cuauhtémoc Rivera, líder de ANPEC, hace un “llamado al Gobierno para que atienda con puntualidad el tema de la inseguridad que afecta directamente al sostenimiento de las tiendas de barrio, pero sobre todo a la tranquilidad y bienestar de los mexicanos”.